
Esta receta, “sardinas marinadas en lima y jengibre“, es ideal para poner como entrante.
A simple vista, es un plato refrescante y veraniego que, acompañado con una cerveza o vino blanco bien frío, puede resultar todo un manjar.
Ingredientes para 4 personas:
6 Sardinas frescas y hermosas
Un trozo (como una nuez) de Jengibre
2 Limas
Aceite de oliva virgen extra
Sal gorda
Elaboración:
Quitamos la espina central, junto con las vísceras y la cabeza, de las sardinas. Que tienen que ser “fresquisímas”.
Si no tienes problemas en tu familia con un parásito que hay en algunos pescados llamado anisakis procederemos a la maceración del pescado con el zumo de las 2 limas y el jengibre cortado en trozos muy pequeños.
Por el contrario, si quieres prevenir posibles intoxicaciones con el anisakis, una vez tengas las sardinas limpias y sin vísceras. Procede a congelarlas.
Una de las recomendaciones que hacen todos los años la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, es que congelemos el pescado limpio y sin vísceras en caso de que lo vayamos a consumir crudo o semicrudo. En cambio, los restaurantes españoles SI están obligados, desde el año 2006, a congelar previamente todo el pescado que se vaya a servir crudo, marinado o poco cocinado. Como los boquerones marinados, por ejemplo.
Una vez hayamos tenido en maceración las sardinas, durante dos horas mínimo en la nevera, sacamos y las escurrimos el jugo.

Colocamos en un plato limpio, con la carne hacia arriba, y rociamos con un hilo de aceite de oliva virgen extra.
Sazonamos con sal gorda y servimos, si quieres, con unas uvas y un poco de tomate natural.
1 comentarios:
Mmmmh,para que luego alguno se coma una hamburguesa a escondidas...
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